Gritaba al aire
Cayendo a la tierra
Se mojaba por el agua
De lluvia que cae del fuego.
Era amante,
Se volvió perra
Se bajaba la enagua
Enjuagándole en su juego.
Gritaba al aire
Cayendo a la tierra
Se mojaba por el agua
De lluvia que cae del fuego.
Era amante,
Se volvió perra
Se bajaba la enagua
Enjuagándole en su juego.
Un tótem había,
De origen africano.
Al fin y al cabo
Es cosa mía
Pensar en el origen mundano.
Yo pienso que todo venía
De lo negro y lo blanco,
Huevo y gallina,
Esferas de santo.
Yo creo no más
Que en lo que creo por dentro,
Yo creo que sí,
Que puedo entenderlo.
Parar de volar porque cuesta
Y duele no tenerlo.
Entender que empezamos libres
Y morir de atado al cuello.
Parar humanos, ¡parad!
No hay razones para ello.
En la anarquía
El problema es
El mismo que mete miedo
Sin acracia ni libertad,
El mismo pobre carroñero
Qué para tener de más
Te hará tener de menos.
Pensad un poco más, pensad.
De verdad que quiero verlo.
Decidme vuestra opinión
Mas puedo morir sin saberlo ; )
Cuando la vida te da sol,
Solo puedes dar luz
Siendo sabedor
De que el ciego eres tú.
Cuando los encerrados
Buscan a oscuras,
Diles nada más
Que el cambio será inmenso
Y que también les cegará.
Cuando puedan ver
las flores de algodón
No deben olvidar
Que en un rico melocotón
Hay veneno industrial
Para matar.
El humano ni entiende ahora
Ni mañana entenderá
que el veneno que se suelta
Se termina por tragar.