Soy poeta,
Capaz de seducirla
Sin meter mis letras
Bajo su camisa.
En esta sonrisa,
Mi sirena, tus aletas
Nadan deprisa
Tejiendo mil tretas.
Soy ahora
Tan solo una rosa,
Una mujer dura,
Que savia llora.
Sabia sabía
Que sabías la hora
En que te marcharías,
Para dejarla sola.
Flor venenosa
Que ya no es rosa,
Es púrpura
Y de envidia
Verde decora
Su tallo más blando,
El que va por dentro
Y no hay ni un hueco
Que deje el silencio
Que va a espatarrarse
Al fondo y el eco
Que vuelve de lejos
Se hace lo previo
Que avanza un recuerdo.
Sombra sin nada
Que nos de miedo
Y hay tanto frío...
Seguro que muero,
Si no es con brío
Es que me congelo
Quemada por hielo
Del que te faltabas
Y no encontrabas
Porque me lo llevo
Para tomar algo
A solas contigo,
Con restos inertes,
Funcionales resquicios
De lo que no valgo
Aunque lo pido
Y siempre asientes
Mas luego me olvido
Por no retenerte
En jaula maldita,
Que venga mi muerte,
Te veré en otra vida.