He perdido fuerza, no quiero que envejezca, al menos no mi cabeza.
Para que amanezca pasan horas y eres fuego ardiendo sobre cera.
Volátil y extraño, eres un misterio que me hace mucho, mucho daño.
Me he estado imponiendo un sello de virtud y van mejor las cosas,
Se huelgan de amplitud, similitud a lo que aspiraba por rectitud.
Sufriendo me digo que tengo un destino que me llegará algún año
Y riendo te miro por ver tu intenso coloquio reducido a palabras sosas
Porque no poder hablarnos lindo y sin censor tabú es dormirse en ataúd.