Caí en un pozo, negro, oscuro, rojo...
Descendí
Y, mientras iba cayendo,
Yo te vi, apagando mi fuego.
El alma ardiendo en mis ojos
Cómo la hoguera de una bruxa,
Tus ojos de agua fría y triste
Me daban paz pero no mucha.
Sé que suena extraño
Cuando se quiere y no se consigue
Porque aun no está preparado,
Así que, hasta que lo tengas, sigue.
El beso...
Lo recuerdo, el beso...
Al menos en mis labios lo he tenido
Aunque fuera imaginario
Y se pierda en el olvido
Al girar la esquina
De los días y semanas,
Al volver a vernos
Y al volver a los avernos,
Y a palabra fácil, vana.