Mirando el cielo sin color, no pude ni mirar tus ojos
Y soñó mi corazón que me cubría de líquido rojo.
A veces las escaleras llevan a un suelo endeble.
Subes, puedes morir y eso nadie lo comprende.
Se me fue la intensidad y la pasión, se me corrió por el mundo.
Fluidos que me envenenan, estoy muriendo por suicidio.
El dolor autoimpuesto, la decoloración constante.
Se pierde en amarillo volátil, duro y cicatrizante
Y me ejerce mi propia mente una presión delirante,
Hasta que me desmaye y no lo aguante ni un segundo
Creo que voy a cortarme la piel para que me explaye
Y salga de mí mi entierro, y que me entierren por el aire.
Quiero liberarme, ser libre, quiero volar alto, no llevarme mis pesares.
Tengo aquí en mi cuello el nudo que se enreda y me lleva a desatarme.
Pienso en esas cuchillas, pienso que no son tan graves
Me domina la lascivia, me impresiona que me pares.
Quisiera saber y sé que no me conviene esto, es la deuda, es así...
Es mi deuda y me la debo.
Podría llorar ahora y ojalá alguien me diga
Que la vida es una rosa y esta viene con espinas,
Yo eso ya lo sabía, desde que era una niña.
Vi cosas que no puedo contener en mi memoria.
Si me salen por los sueños es porque ahí me desenredo
Y vomitan mis adentros sobre todo lo supuesto.
Debería dejar el tema, ya que estoy dejar lo nuestro
Pero cuando el fuego que te quema no te daña más que el resto
Yo prefiero perderme y volar, disfrutar de todo esto
Lo que venga vendrá, si infeliz me vuelo del infierno.
Esta vida en llamas, esta piel que no caliento,
Mi corazón se apaga pero impulsa lo que siento.
Será puta la llamada en la que cada día pienso...
Me dejaste abandonada y, aunque quiero, no me he muerto.
Déjame que me deshaga, que me escape si no hay beso
Que venga la noche y me vengue del frío del sepulcro si me tapo.
Razoné que entre las putas que se la chupan a los capos
Podría haber alguna con conciencia, una que sepadesdeñarlos.
La puta feminidad me avala, me fabrica por encargo
Un pensamiento de una bala en mi cerebro enajenado.
Me la llevas poniendo dura, muy dura desde hace un rato
Y en mi interior dolía lo que nunca me han clavado.
Estamos hablando de felicidad dormida, blanda, dejada, sólo a ratos,
Hablo y es hacia mi misma para poder reflexionarlo.
Olvida que todo existe, olvida que olvido y sano
Porque si me acuerdo del olvido, me da cuerda y me lo saco.
Cuando sale no hay problema, ni solución para enmendarlo
Así que dame mucha crema y déjame, voy a curarlo.
Quiero estar sola, no verme sola, mientras que me desengaño
Saldrá todo tan a fuera que no podré ni contarlo, ni controlarlo.
El odio me tiene así, el dolor tiene un manto gris
Donde me cobijo a ratos y pienso en cómo destrozarlo.
Tirones de pelo, palmadas, puñetazos, se escapan entre mis dedos
Se me escapan de las manos.
Esta vida aunque lo intento, no tiene para mi un horario,
Así que no me llames a las once que si me escapo es por tus labios.
Dejemos que el pago que me deben tus abrazos
Equivalga a un solo beso que ha sido entregado a plazos.
No quiero nada bonito, no quiero ahora negarlo,
Me lo suda todo y lo sabes... ignorarlo sí que es malo.
Las notas verbales, los pagos a plazos, las novelas juveniles
Los gritos y portazos.
Que te acuerdes ahora de mi no hace que lo haya olvidado.
¿Sabes?, sé mucho de ti, no sólo que te has drogado.
Deja la puta ironía, deja de llamarme encanto,
Si no soy ya tu niña, si sin nadie te has quedado...
Tú sabrás dónde buscaste todo lo que te has ganado.
Sabes muy bien que nunca, jamás, nunca eso me hubo molestado
Pero me toca la moral como me has desmoralizado.
Traté de oponerme y ahora estoy en tu mismo barro,
Me llega hasta las sienes,
hasta los ojos tu desamparo.
Es momento de moverse, pero no de hacer el amago,
Es buen tiempo para correrse, en otra lengua sin pensarlo.
Misticismo incandescente, diamante enjaulado
Bajo la presión del cielo, bajo el pisotón del amo.
No me hables más de amor, que me alegro pero, para.
Yo paso de revolver más aún mis alimañas.
El sentido de radar activado en el desquicio.
Míralo y vuelve a pensar en paralelo al precipicio.