Una prisión de expectativas, un ángulo muerto.
Hay un punto baldío entre tu frontera y lo mío.
Piensa en el desastre, ríete y vuelca el resto.
Hablando resultaba tan superficial, qué asco,
No te quiero ni mirar, ponme contra el camastro.
Eres luz, eres oro y vida, eres un rayo de sol
Y yo la luna, si te piras, muchacho,
salgo de noche y soy tu reflejo.