Las palabras son
Hondas, ondas en el aire,
Son específicas
Y libres de metamorfosearlas
Cuando no son encajables.
Son las palabras, son
El son del viento volando...
Son tus labios, amor,
Quienes las van provocando.
Palabras que dicen todo
Cuanto intenta el pensamiento.
Poesía es cuando salen
Volando pero fluyendo.
El poema es la clave
En la que aguarda el sentimiento,
Hay amores que se sienten
Sólo hacia lo etéreo.
Luego hay otros
Que acontecen solo por filosofía,
Hay muchos que enternecen
Amor al razonamiento.
Hay amores que yo siento
Y, en todos, hay dispares
Sentimientos que recuerdo
Solo por ir a turbarles.
Disfrazar algo muy feo
Con palabras musicales,
Hacer un mediano esfuerzo
Por salir de las reales.
Y a más sensible se halla
La fibra del sentimiento,
Más pura será palabra
Y menos se llevará el viento.
Yo quisiera recordarla
Y la escribo mientras pienso
En como por ya soltarla
Está desapareciendo.
Desaparece de mi alma
Y me limpia hasta el cerebro.
Esos nervios que me matan
Se aniquilan mientras leo
Que era tal exagerada
Que ahora no creo lo que leo.
Quiero descifrar mi alma
Pero todos somos nuevos,
Somos uno y no más
Y eso habrá que comprenderlo.
Hijos somos de los hijos
Que tuvieron los abuelos
Qué, aunque vamos a querer,
Jamás poder comprenderlos.
Dentro de esta misma piel
Hay un mundo, un anhelo,
Dentro quizá de tu piel
Hay un mundo paralelo
Y bajo la piel de otro
Quizás un mundo opuesto
Y hay otros que, ¡a saber!
De qué se mandó hacerlos.
Cada uno en su mundo
Vive y respira por algo
Y en la diversidad me lucro
De mil palabras y no cambio
Solo hay que aceptar,
Asumir que hay distintos
Y en mil grados, igualdad:
Todos somos muy poéticos.