Dejar el respiro para el momento de luego,
No cabe el cabido ni el azul de los cielos,
Inmenso infinito que cabe en tu cuerpo,
Inmenso vacío, restos de veneno.
Quedaba acogido entre mis paredes,
Sobre mi mismo, si es que se puede...
Déjalo, cariño, no quedan mercedes,
No quedan resquicios, ni olvido quién eres
Pero date cuenta, no siento lo mismo,
No puedo sentirlo por más que te empeñes.
Metido en un lío, con tontos quehaceres,
Si no paras pronto, te olvido y no quieres
Y ya no me importa y no pienso lo mismo
Estás retirándote tú solo al abismo.