Girones de aire
Que, vistos de lejos,
Son los remolinos
De aquellos cabellos.
Entrados en años,
Cercados en sueños,
Son luces, estrellas,
Verano y su cielo.
Mirada arqueada,
Arcadas de templo,
Nada desengaña
Y se me hace eterno
Que todo en la vida
Me cueste un esfuerzo
Y habrá que pagarlo
Si es que lo quiero.
Azules, azules,
El mar y este cielo,
Seguro que grises,
Segura los quiero.
La paz que es etérea,
Los vientos de helio,
El agua estancada
Y las piedras de hielo
En tu frío veneno
De hacerte esperar
Por años y, por cierto,
En perdido lugar.