Me siento una pagafantas, cuando a mi lado tú estás
Pero como me las pagas, no me puedo ni quejar.
Tengo a mi lado el deseo, acompañando al exceso,
Llevan consigo las ganas de unirme a tu cuerpo.
Quiero una guerra contigo y que muramos de lado,
Cansados por el calor y por gritar en el baño.
Eres la ostia y lo digo, no me provoques negarlo,
Llevo el botón descosido por si pensabas soltarlo.
Estás prendido de un hilo y yo perdida en halagos,
Yo no me muevo del sitio, que no sé ni lo que te hago.
Enteramente cogida, locura de mi cabeza,
Estaba antes que tú, no le des más rienda suelta.
Soy una golfa muy santa, voy poseída hacia atrás
Y entre mis ojos en blanco puedes leer mi verdad:
Estoy muy sola en la vida, con un respaldo suicida
Y quiero masticar, moder las cuchillas con ira.
Tengo la mente encendida, el corazón de una niña,
Tengo las manos cejadas por si me tapan la vista.
No quiero hacer mal a nadie, sólo busco que te dejes
Hacer cosas que en la vida y que sean dos veces.
Con la memoria embobada, como se emboban los peces,
Me lo paso divertido si la herida te escuece,
Te lo dedico, cariño, y lo firmo atentamente,
Creo que estás advertido: no comas, no calientes.